martes, 29 de noviembre de 2016

Hita, villa arciprestal Conjunto Histórico Artístico

La semana pasada comenzamos con una muy grata noticia, Sigüenza, la hermosa ciudad del Doncel, fue declarada como uno de las 7 maravillas rurales del año 2016 por Toprural. Pues bien, una semana más tarde, Hita, la villa arciprestal ha sido incluida en la lista de "Los Pueblos más Bonitos de España".  Por eso, quiero dedicarle este post a esta localidad.

Cuando hablo de ella, todo el mundo la relaciona con uno de los muchos arciprestes que ha tenido a lo largo de su historia, don Juan Ruiz, el autor del libro del Buen Amor y de cuyo nombre se inspiró para bautizar la jornada medieval celebrada el primer sábado del mes de Julio, declarada de Interés Turístico Nacional, el profesor Manuel Criado de Val. Yo creo que sin ambos, hoy Hita no sería Hita.

Festival Medieval Arcipreste de Hita
Me alegra mucho que se haya reconocido el esfuerzo de años de todos y cada uno de los hitienses, entre todos han conseguido darle vida no sólo un sábado al año, sino que han sabido explotar su patrimonio, etnográfica, historia y gastronomía. Os quiero explicar aquí, qué podéis visitar y hacer.

Aunque el pueblo se encuentre situado en una gran cuesta la visita se hace fácil porque vas parando y visitando su patrimonio. 

Comenzamos con el palenque, lugar donde se celebran las justas y la representación de Don Carnal contra Doña Cuaresma. Lo primero que siempre me dicen los turistas es "que plaza de toros más curiosa, si es rectangular" si es cierto que también tiene ese uso, pero el principal es para su Festival Medieval Arcipreste de Hita. Seguimos subiendo hasta encontrarnos con una bodega, una excelente muestra de la arquitectura tradicional que posee el pueblo, hay una gran cantidad, herencia judía ya que tenían el control del comercio del vino hasta su expulsión.

Puerta de Santa Maria
Se puede decir que el emblema turístico es la Puerta de Santa Maria, restaurada y muestra del poder de la familia de los Mendoza, concretamente el Marques de Santillana, parte de las murallas se siguen conservando hacia la izquierda de la puerta. Pasando a través de ella, llegamos a la gran plaza del arcipreste donde se representa el teatro en la noche del festival medieval, una plaza amplia, con soportales y detalles como el mapa del pueblo en cerámica en uno de sus costados. 

Pasando por la puerta del ayuntamiento y subiendo por la calle del Pósito se llega a la Casa Museo del Arcipreste, frente a ella se encuentra Eva, una escultura del profesor Manuel Criado que intenta coger manzanas a un olmo, jejejeje. Dentro de la casa museo os recibe un gigante que representa al Arcipreste y en ella tenéis salas diversas con la historia y tradiciones de Hita. 


Saliendo de la casa-museo hacia la izquierda se situan las ruinas de la iglesia de San Pedro, destruida desafortunadamente en la Guerra Civil. Tras ella, en la parte alta os topareis la iglesia parroquial de San Juan, casa de la patrona, la Virgen de la Cuesta (muy propio el nombre, lo sé, jajaja) a parte de la decoración mueble, es de destacar la decoración mudéjar del presbiterio y de dos de sus techumbres, cubiertas por hermosos artesonados del siglo XIV.

Pero aquí no acaba la cosa, debéis subir un poco más de cuesta para encontraros con los Bodegos, es la casa-cueva tradicional escavada en la montaña que fueron usadas hasta los años 50 del S.XX, pudiendo visitar dos de ellas que han recreado de una forma muy fiel. Y ya, para los más aventureros, subir a la cima y ver las ruinas del castillo, pero más que para ver las ruinas, para contemplar las hermosas vistas que dominan desde arriba, llegando a verse en días despejados el pico del Ocejón o incluso el castillo de Jadraque. 

¿Que os puedo decir de sus artesanos?, pues mucho y bueno, desde el taller de cerámica Felisa Rojo, detrás de las ruinas de la iglesia de San Pedro, hasta la gastronomía, no sólo podéis encontrar miel, sino también quesos artesanos de la Queseria de Hita o si vais de abril a junio, no os podéis ir sin comprar unos espárragos trigueros que se cultivan en la zona.

Bueno, espero haberos dejado con la miel en los labios y si queréis conocer con más detalle Hita, ya sabéis que podéis localizarme en www.tu-guia.es o enviar un correo a info@tu-guia.es

jueves, 4 de agosto de 2016

La "Provenza" alcarreña, Brihuega

Un corazón hace latir un cuerpo, bueno, pues en el caso de la provincia de Guadalajara, el corazón que la hace latir y darse a conocer fuera de nuestras fronteras es la ALCARRIA, principalmente por su rica miel, pero también al gran célebre escritor gallego, premio Nobel de Literatura en 1989, Camilo José Cela por su magnífico libro de "Viaje a la Alcarria".

Pero en los últimos años hay un tercer factor que esta haciendo a este "país al que nadie le da la gana ir" sea visitado, los inmensos campos de lavanda, siendo su anfitriona la localidad Conjunto Histórico Artístico de Brihuega, ese "balcón del Tajuña" o "jardín de la Alcarria".

Imaginad que quitamos un trocito de esa esquina del sureste francés llamado Provenza y lo transportamos en pleno corazón de este rincón desconocido, pues eso es lo que nos ofrece en el mes de Julio el paisaje que rodea Brihuega, campos extensos de esta preciosa planta aromática que no solo es para el uso de perfumes, sino que también para la rica miel, con una textura suave tanto en tacto como en sabor.

Atardecer en los campos de lavanda. Foto de Javier Romero Beltejar

Es en este mes, y desde hace ya cinco ediciones, en el comienzo de la cosecha es cuando esta tierra ofrece uno de los momentos más bonitos. En mitad de los campos morados, vestidos los asistentes de blanco impoluto, al atardecer, disfrutando de conciertos tiene lugar el Festival de la Lavanda el cual ya tendréis que esperar al del año próximo para asistir, aunque todavía podéis disfrutar del paisaje natural. 

Entorno del castillo de la Piedra Bermeja.
Foto Manuel Granado Herreros
Pero ya os he dicho que Brihuega tiene dos apodos, el balcón del Tajuña y el Jardín de la Alcarria. Y es que cuando el rey Al-Mamun decidió establecer una residencia, no era por casualidad, sus ricas fuentes, manantiales y vega del Tajuña, le han hecho ser protagonista de la historia como paso estratégico militar, zona comercial-industrial, pero también como zona de reposo y disfrute. Tras la reconquista fue ciudad beneficiada por los obispos de Toledo, otorgándoles mercado o construyendo bellas iglesias. Ya en época moderna, no se entiende su historia sin la de la Real Fábrica de Paños, instalada en el XVIII, la cual estuvo funcionando hasta el XIX, generando gran riqueza a la comarca. 

De aquella historia, un gran patrimonio, las iglesias de San Felipe, San Miguel o la de la Virgen de la Peña, patrona, esta última enclavada en uno de los paisajes y postales más bellas de la provincia, en el entorno del castillo de la Piedra Bermeja, la cual debéis buscar cuando lleguéis. También aquí se sitúa un museo, el del profesor Max, uno de los briocenses más celebres, con permiso del compositor barroco Sebastian Durón (del cual estamos conmemorando el 300 aniversario de su muerte), cuyo sobrino mantiene abierto un museo con las colecciones de rarezas y miniaturas que su tío coleccionó. Curiosas son también las cuevas árabes que discurren bajo el asfalto y que en la plaza del Coso tenéis la posibilidad de visitar. Ya lo comenté antes, el agua, protagonista en sus fuentes, como la del Tinte o la de los 12 caños, así como el lavadero de la blanquina, situado en el centro del pueblo. Un pueblo bien defendido por murallas que aún perduran y puertas como la de la Cadena y la de Cozagón. Todo su patrimonio vigilado desde la parte alta por el edificio que un día albergó la Real Fábrica de Paños y que cuyos jardines han vuelto a abrir para disfrute de propios y foráneos. 


Jardines de la Real Fábrica de Paños.
Foto de Manuel Granado Herreros
Espero que os haya gustado esta entrada y si queréis que os guíe por estas hermosas tierras solo tenéis que visitar mi web www.tu-guia.es o enviar un correo a info@tu-guia.es